En 30% ha disminuido la venta de entradas
El cine: otra diversión que se convierte en lujo
Las personas asisten al cine a pesar de que todo está muy caro. (Foto José Alberto Ochoa)
Juan Pablo Valero
Valencia, abril 19 (REDACTA).- A la 1 y 30 de la tarde del pasado 18 de abril, los usuarios de la salas de cine de la ciudad de Valencia, tuvieron que pagar un aumento entre el 20 y el 40%, en la mayoría de los productos comestibles que allí se venden.
En varias salas de cine comercial de la ciudad, el pasado 18 de abril quedó oficializado el aumento de los combos y de las chucherías.
El combo de cotufas con refresco pequeño quedó en 3.000 bolívares; cotufas con refresco mediano 3.600 bolívares, cotufa y refresco grande 5.600 bolívares.
El llamado combo dos, que consta de una cotufa extragrande y dos refrescos, sale en 8.200 bolívares; un perro caliente con refresco 5.600 bolívares; una mini pizza con refresco 5.900 bolívares; tequeños con un refresco 4.900 bolívares y una ración de papas fritas con un refresco 4.000 Bs.
A eso se le suman los 6.000 bolívares de la entrada y los 1.500 del estacionamiento.
Las razones que dieron a los empleados de Valencia, fue que alto costo de los insumos obligaron a la gerencia a autorizar el cambio de las tarifas y pasar la orden a todas sus dependencias de Venezuela.
Uno de los empleados indicó que la mayoría de las veces se enteran de los cambios de precios el mismo día en que serán aplicados, como fue el caso de este domingo.
También se conoció que la venta de boletos ha caído en un 30%, ya que las personas deciden ir los días lunes o jueves, o usar las promociones, antes de asistir un día en que se paga el importe completo.
Salvo películas como La Pasión de Cristo, Matrix o El Señor de los Anillos, las funciones no se llenan por completo, como era la costumbre hace unos meses atrás.
CARO PERO NECESARIO
La mayoría de los usuarios de cine entrevistados estuvo de acuerdo en que los precios son excesivamente altos, pero es una diversión necesaria para la familia y aún sigue siendo una opción, aunque en estos tiempos hay que ser más selectivos para evitar despilfarrar el dinero en películas.
Francisco Patiño, explicó que él, su esposa y dos hijas gastan entre 30 y 35 mil bolívares cada vez que van a ver una película, pero a pesar de eso seguirán asistiendo a las salas, porque es un modo de recreación para todos los de su hogar.
Por su parte Víctor La Cruz aseguró que gasta hasta 40 mil bolívares en una función con su familia, pero ante la situación del país, debemos distraernos y "qué mejor que una película".
Luis Santo aseguró que "el cine no es un lujo, es una necesidad". Relató que cada vez que decide presenciar un estreno por su cuenta saca de su bolsillo entre 20 y 25 mil Bs.
Jessica Rodríguez puntualizó que lo que paga en el cine, cada vez es más caro. Por esta razón decidió no ir todos los días y sólo asistir los lunes, jueves y usar las promociones, donde la entrada le salga gratis o a mitad de precio.
Claudia Cañizales expresó que por lo caro de las entradas, ha preferido alquilar películas e incluso comprarlas en la calle, porque sale mucho más rentable.
Fabiana Baños manifestó que los aumentos han sido constantes y muchas veces agarran de sorpresa a las personas que van a comprar sus entradas. Por esta razón alquila al menos 3 cintas al mes.
Andrés Martínez lamentó los importes que tiene que pagar para poder divertirse, por lo que procura comprar menos en chucherías y en algunos casos no lo hace para poder ver todo lo que quiere.
PELICULAS EN LA CALLE: LA ALTERNATIVA
Con el reciente auge del film de Mel Gibson, La Pasión de Cristo, se vio en la ciudad de Valencia un fenómeno poco común. En muchas plazas se exhibió el largometraje, gracias a la piratería.
Empresas y personas que han criticado las películas y discos compactos copiados, decidieron guardar sus paradigmas y proyectar los últimos momentos de la vida de Cristo, en un formato ilícito.
En la calle se venden copias de películas en muchas partes. A juicio de los compradores, los altos costos de ir al cine y del material fílmico original, han obligado a verlo como una opción.
Uno de los compradores de películas piratas, que se identificó como Miguel López, relató que en una ocasión salió con su esposa y tres hijos, como no tenía auto tuvo que cancelar un taxi, cuando regresó a la casa había gastado 70 mil bolívares.
Aseguró que con una pequeña porción de ese dinero, puede adquirir una película en DVD y con el resto comprar comida para su casa, que tanto hace falta.
Uno de los vendedores de este material, Alberto Arismendi, informó que vende 400 títulos al mes, los DVD en 15 mil bolívares y los VCD en 6 mil.
Calificó las opiniones de sus clientes como favorables, porque cuando adquieren una película sacan las cuentas y "siempre salen ganando".
Otro comerciante informal del ramo, Luis Machado, ratificó que hay que comercializar las películas en un precio solidario, por eso tiene los DVD en 10 mil bolívares, y los VCD en 5 mil. Según sus cuentas en un mes malo se venden 200 títulos.
Declaró que lo que más se llevan las personas son las cintas de estreno, que en la mayoría de las ocasiones llegan a sus puestos antes que en las salas de cine.
Miguel Robles, representante de una de la distribuidoras del material clonado que surte a vendedores de la parte norte de la ciudad, destacó que al mes vende un aproximado de 5.000 DVD.
Según su versión, la cifra de pedidos aumenta cada mes. Recordó que cuando se comenzó a vender el material, el primer pedido que despacharon fue de 500 discos.
CLUBES DE VIDEO
José Manuel Palomares, trabajador de un club de vídeo ubicado en la avenida Bolívar Norte de la ciudad de Valencia, informó que al mes se alquilan entre 1.500 y 2.500 películas.
Sus clientes han aumentado y lo que solicitan son películas de mediana calidad que se encuentran en cartelera, como por ejemplo Scooby Doo 2.
Calculó que en lo que va del 2004, la cantidad de nuevas afiliaciones ha aumentado en un 80%, a tal punto que el local ha tenido que pedir el doble de los films para satisfacer la demanda.
ESTADISTICAS
Si se saca la cuenta con una persona que gane 300 mil bolívares mensuales, su salario diario se encuentra en el orden de los 10 mil bolívares. Ese ciudadano cada vez que va a una sala de cine gasta, en dos horas y media, sus ingresos de 2 a 3 días de labores.
En tiempos anteriores una entrada y las chucherías no excedían el 40% de lo que un trabajador promedio ganaba por día trabajado.
Otro dato curioso es que al menos la mitad de los combos está por encima del precio promedio de una comida en locales de centros comerciales. Si se saca la cuenta de lugares más económicos, con lo que se gasta en el combo pop 2, pueden comer el llamado "sopa, seco y jugo", dos personas.
Si se toma en cuenta el caso de la película La Pasión de Cristo, sólo en los puestos de venta de películas ubicados en Naguanagua, se vendieron 500 copias en un mes.
Según los vendedores, una copia es disfrutada al menos por 10 personas, lo que daría un total de 5.000 espectadores. Si tomamos en cuenta que cada película cuesta 10 mil bolívares, las 5 mil personas habrían invertido unos cinco millones de bolívares, esta misma cantidad de asistentes en el cine saldría en 30 millones.
Con todos estos datos, se puede presumir que los cines han perdido mucho terreno, y posiblemente seguirán cayendo si llegara a concretarse el rumor de que los tickets costarán, antes de que finalice el mes de mayo, la cantidad de 8 mil bolívares.
A las personas les gusta el cine y han cambiado sus hábitos para seguir teniendo la oportunidad de ver en pantalla gigante lo más nuevo del séptimo arte. Si los aumentos continúan, el flujo será cada vez menor, no en vano la enorme cantidad de promociones evidencian que algo no anda bien en la boletería nacional.
Fuente: www.el-carabobeno.com
Jueves, 22 de abril de 2004.